Explicación del título

31 07 2006

El título de esta bitácora proviene de un antiguo compañero de trabajo, el inefable Mendoza, Mendi para los amigos, un tipo ciertamente entrañable. Él siempre decía que no era programador, que sólo era amontonador de código o bien albañil de software.

Lo cierto es que las cosas que hacía aunque funcionaran no tenían disciplina ninguna. Eso no está mal cuando eres Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como… pero cuando te entoligan el código de otra persona como fue el caso de un proyecto de Mendi, que nos tocó a Roberto y a mí, las cosas se pasan un poco regular. Te podías encontrar variables llamadas despalzamiento_de_la_cadena (sic) en varios módulos y todo porque la primera vez que se definió se le dio ese nombre y a partir de ahí en adelante, cada vez que había un error de compilación, en lugar de cambiar la definición, se cambiaba la línea donde daba el error.

En fin, la gente tiene curiosas costumbres…





Comenzamos

31 07 2006

Inicio esta bitácora con el ánimo de ir relatando las penalidades con las que me enfrento a un proyecto en mi trabajo. Parece que los blogs verticales (los que hablan de un tema concreto) son más interesantes que los genéricos y siguiendo el ejemplo de mi amigo ilcastro, he decidido abrir uno.

Procuraré hacerlo ameno aunque sé que no siempre lo lograré. Es posible que en algún momento alcance cierto nivel de incomprensibilidad, pero bueno, al fin y al cabo voy a hablar de desarrollo de software y no todo el mundo se dedica a ello. Bueno, no todo el mundo, pero sí mucha gente… más de la esperada hace unos años.

Ahora mismo, dedicarse al desarrollo de software es como ser empleado de banca hace 30 años. Cualquiera puede. Esto está bien por un lado, porque el acceso es relativamente fácil para un grupo grande de gente y por otro lado tiene el problema de que hay un subconjunto de esta gente que hace un curso CCC y ya se cree que es el puto amo. El segundo grupo no me preocupa, me parece más interesante que haya mucha gente dedicándose a este negocio. Siempre puedes conocer a alguien interesante de quien aprender.