La Demoscene, parte II

18 05 2007

Como en un artículo anterior comenté alguna cosita de la Demoscene,
os voy a poner brevemente un par de vídeos para que os hagáis una
idea de lo que estoy hablando.

Second Reality de Future Crew. Quedó primera en el Assembly ‘93 y fue todo un hito:

HeartQuake de Iguana, equipo español que consiguió colocar esta producción en tercer lugar del Assembly ‘94:

Espero que os guste.





Ordenadores antiguos

17 05 2007

Me encanta esta web: http://oldcomputers.net/

En ella se puede ver una serie de ordenadores antiguos en una escala temporal. Algunos de ellos tienen una especificación más o menos detallada de la máquina (los que están en verde) y otros supongo que no han sido adquiridos por el coleccionista que escribe dicha web.

Ahí tenéis un rato para curiosear.





La Demoscene, parte I

9 05 2007

Estos días estoy volviendo a recordar una época gracias a la cual pasamos muy buenos momentos. Me refiero a la época de la Demoscene, en la que hackers, músicos y grafistas se coordinaban para crear una especie de videoclips en los que intentaban demostrar sus habilidades para ver quién molaba más. Estoy hablando de una época (principio de los 90) en la que el Doom no había aparecido. Las capacidades gráficas y sonoras de los PC eran una basura. Hasta que la Demoscene irrumpió por derecho propio: Ellos fueron artífices de pequeñas obras de arte que empujaron la industria del videojuego como nadie lo había hecho antes.

Una de las vertientes de la Demoscena que más me gustaba era la parte de la música. Los equipos de desarrollo creaban sus propios programas para componer las bandas sonoras de sus demos, programas que eran conocidos como trackers. Las limitaciones técnicas eran muchas, y así, el hardware determinaba las posibilidades del software. El Amiga 500, que tenía 4 canales de sonido, fue la plataforma donde apareció el primer tracker de gran difusión: Protracker. Las canciones eran de 4 canales, los patrones de 64 notas y en fin, se trataba de ver, con estas limitaciones, qué se podía hacer que sonara bien.
La evolución de estos programas fue lenta, pero lo cierto es que usarlos tenía encanto. Tanto que, como he dicho antes, estos días estoy feliz de haber encontrado 2 trackers para mi plataforma habitual (Mac OS X). Se trata de Milkytracker y Renoise.
Renoise en realidad es una bestia parda: Admite Midi, VST, efectos sobre canales, mezclas, etc. y además puede generar pistas de audio separadas para cada canal, por si luego queremos trabajar con ellas. Es de pago, pero sólo cuesta $50, un precio más que razonable.




Publicar desde el correo

4 05 2007

He llegado a la conclusión de que publicar un artículo en Blogger desde el correo es algo comodísimo. El sistema funciona de la siguiente manera:


1. Configurar en las opciones una dirección de correo.

2. Ir al cliente de correo favorito y empezar a escribir.

3. Enviarlo a la dirección de correo configurada, que normalmente será algo del tipo “usuario.xxxx@blogger.com


Y parece que eso es todo. Una cosita más: Si en la configuración marcamos la casilla de verificación de “Publicar”, el correo irá directamente al blog y el artículo aparecerá como publicado.


Y para muestra, un botón: este artículo ha sido escrito desde Mail.


Saludos.





El precio del iPhone

4 05 2007


Mucho se ha comentado acerca del iPhone en todas partes, hasta en los telediarios, aunque parezca mentira. Un asunto peliagudo es el precio del móvil en cuestión. Parece que será caro, del orden de entre 500 y 600 dólares en EE.UU. No me quiero imaginar el recargo que sufriremos en Europa, si es como el acostumbrado en los productos de Apple a este lado del océano.

Estoy leyendo opiniones en cuanto a que dicho móvil será un fracaso, entre otras cosas por el precio. Sin embargo, el precio de un producto, tanto en éste, como en otros productos del mercado, cumple también una función de filtro. El hecho de que salga a mercado con un precio alto, indica que no muchas personas tendrán acceso a él. Esto produce un efecto de contención, no se producirán excesos de pedidos a los que dejar sin atender. Además, una versión 1.0 siempre hay que mirarla con recelo, o por lo menos, no fiarse al 100%.