Esta semana se ha hecho pública la noticia de que Microsoft ha dejado de producir Zune, ese reproductor con el que pretendían hacer frente a la cada vez más creciente cuota de mercado que iba alcanzando el iPod de Apple. La verdad es que desde el momento de su lanzamiento aquello era la crónica de una muerte anunciada. Se veía venir y parece mentira que alguien no hubiera parado antes este fracaso empaquetado. ¿Por cierto, alguien conoce a alguien que lo tenga? En parte también es normal, ya que sólo se comercializaba en EE.UU.
El hecho de aparecer más tarde en un mercado no quiere decir que lo tengas todo perdido. Cuando apareció el iPod ya había reproductores de mp3 en el mercado. Lo único que hay que hacer para triunfar es ofrecer una solución diferenciada del resto que le suponga al usuario ciertas mejoras con respecto al resto de competidores. Puede ser más capacidad, puede ser ligereza… o una interfaz de usuario simple y decente. Con los aspectos reales, tarde o temprano alguien te va a superar, sacando un producto con más capacidad, pantalla más grande, con más colores, más barato, etc. Con los atributos abstractos, es más difícil destacar, pero cuando lo haces (o precisamente por ello) te lo llevas de calle y a los competidores les resulta más complicado atacar.
Si hacéis una búsqueda en Google de Microsoft Zune, no vais a encontrar el producto ya. Aún así parece que el software lo van a seguir usando acoplado de algún modo a su plataforma de sistema operativo para teléfonos, Windows Phone. Y siguen sin saber venderlo bien, aquí tenéis una breve descripción de lo que se puede hacer con dicha aplicación. Superatractiva la página y superinteresante, como podéis comprobar…


Pulsa aquí para RSS